lunes, 20 de agosto de 2012

La H de la noche.

"Mira, tú llevas vestido, y yo no."
"¿Y qué?" -no lograba entender.-
"A veces llevo pantalones cortos de fútbol."
"Ahá."


Sí, me llamó la atención que dijera eso. Su hombro estaba al descubierto y la melena caía sobre él. Las luces se acompasaban con la estruendosa música del lugar.

Me sentía cómoda a pesar de ser la primera vez en mi vida que me encontraba en una situación como esa. El combinado azulado de la copa con un par de hielos de Blue Tropic con no se que más, hacía rato que había llegado a lo más profundo de mi ser, así que era completamente consciente de lo que estaba pasando. Sí, soy algo vulnerable al alcohol, admitámoslo. Es lo que tiene no beber asiduamente.

Me miró, se acercó a mi oreja y me dijo, ven. Me dió su mano y la seguí. Temblaba. Ese era uno de esos momentos en que no tienes ni la mas remota idea de qué va a ocurrir. Sonreír era la mejor opción. Quizás así escondería los nervios. Me daba miedo y a la vez me invadían mil emociones juntas. 
Nunca jamás me hubiera imaginado algo como aquello. De repente, tras un escalón, sentí la pared fría chocar contra mi espalda. Su dedo índice apartó el flequillo de mi cara, y tras clavar sus ojos en los míos, la humedad de sus labios envolvió el instante.

Asombrosamente, la salida de esa noche, se había convertido en una aventura de lo más sorprendente, altamente inesperada y muy, pero que muy estimulante.

sábado, 18 de agosto de 2012

#holidayspartI


Me gusta el turquesa. Pero el turquesa azulado vivo, el tirando para azul cielo. El de la hora azul. El azul cían. Es el color que más me inspira a verano. Refrescante y muy relajante. Tranquiliza y envuelve a cualquiera. 

Han sido unos días de mucha tranquilidad, de muchas conversaciones, de mucho silencio y muchas risas. La primera parte de las vacaciones de este verano ha sido de lo más. 
Después de una gran boda (Felicitats Sandro i Núria!!!) en la que hubo comida a tutiplén, vaquillas, emoción y mucha fiesta, vinieron unos días casi a pie de playa donde el 3G brillaba por su ausencia y el sonido de la brisa marina con las olas se escuchaban dese la ventana de la habitación antes de irte a dormir. 

Marta siempre dice que cuanto menos haces, menos ganas tienes de hacer. Cuanto más duermes, más cansada estás y cuanto más comes, sorprendentemente, mas ganas tienes de comer. Puedo corroborar cada una de esas cosas y decir que soy una cocinera innata, que cualquiera que quiera contratarme, lo valgo. Si no, preguntárselo a esta panda de gulas y gordos que los adoro infinito.


Peñíscola, fuera de ser un lugar que muchos puedan tachar de lugar de veraneo para guiris, tiene su encanto especial. Sobretodo los banquetes de frituras de pescaitos, las partidas a las palas en la playa con Enric, el volley sobre la arena a las 9 de la noche o los combinados de horchata con granizado de fresa.

¡Gracias chicos!
Y ahora.....#holidayspartII...Fiestas de Bilbao!


Verano 2012'

miércoles, 1 de agosto de 2012

(pseudo) Cerrado por...

...VACACIONES.
Ypunto.

sábado, 28 de julio de 2012

Todos deberíamos tener mil primeras veces.

Aishhh. 
Sonaba como una exhalación que desprendía obligación, pocas ganas y pereza. Era una sensación como cuando un familiar te pone el vídeo cansino de sus vacaciones en el caribe. 
El primer abrazo tampoco es que fuera lo mas. Sólo faltaban unas palmaditas en la espalda y entonces ya hubiera sido unapaga y vámonos
A Marta, eso de reencontrarse tras un gran viaje, la experiencia de toda una aventura y las sensaciones vividas, le entusiasma a más no poder. Se sentó y escuchó atentamente para no perder ni un detalle. Pero no estaba recibiendo lo que había imaginado. La emoción no llegaba y la verdad, era una lástima. Al no notar esa sensación positiva, se iba apagándo más. Y eso, creo que no ayudaba demasiado a crear momentos de sonrisas de lo mas amistosas.

Es posible que Marta sea una creadora innata de expectativas. También es posible que no tenga remedio y siempre tienda a emocionarse con cualquier cosa, crear grandes historias de diminutos instantes que probablemente su cabeza haya formulado de la forma más filosofal posible. 
Pero es que sabéis qué? Sin todas esas montañas rusas mentales, todo sería demasiado aburrido. 

Dicen que hay cosas especiales que de tanto realizarlas, uno se acostumbra y dejan de ser cautivadoras y emocionantes. Dicen, porque yo, sin duda, discrepo. De hecho, estoy casi segura que hay cosas a las que jamás deberíamos acostumbrarnos. Sentir todas las veces como si fuera la primera vez. La primera vez que subes una montaña, la primera vez que cruzas una frontera, la primera vez que te encuentras solo en medio de la nada, la primera vez que llegas al punto final o la primera vez que que te has dado cuenta de todo lo que eres capaz. Esas primeras veces son las que te enseñan a disfrutar del preciso momento en el que te encuentras. Te enriquecen.
Marta siempre dice que deleitarse del recuerdo del pasado es exactamente lo mismo que recrearse en el futuro próximo. Que debemos sentir el ahora, el ya y el hoy. 


Y sí. Es posible que una sorprendente tortilla de patatas, no sea la mejor forma de festejar un punto final repleto de cansancio. Y seguramente un frappé de caramelo a media tarde, tampoco lo sea. Es posible que todo lo que diga Marta se tome a la ligera. Pero a pesar de eso, ella va a seguir en sus trece de que todo debería celebrarse por todo lo alto, incluso los momentos que tachamos de prescindibles para el recuerdo. Con emoción y ganas. Sin suspiros exhalativos. Porque esos precisos momentos, habrán sido disfrutados, como una primera vez. Y las primeras veces, las recordamos siempre.

martes, 10 de julio de 2012

#cosasdeverano.

Las vacaciones están siendo altamente estimulantes. 
Desestresantes y desconectantes del mundo rutinario y amenazante que nos envuelve en el día a día. Incluso los días nublados me parecen extraordinarios. Y los lluviosos, increíbles. Con este calor, un poquito de aroma a hierba mojada es del todo altamente embriagador. 

Ocupar el tiempo al completo, disfrutar del sol, de la arena, de la amistad, de las risas y de las largas y profundas conversaciones. Estar haciendo cosas diferentes, enloquecedoras y muy divertidas. Incitar a lo espontáneo, a lo natural, sencillo y desenvuelto; a lo poco premeditado. Bailar. Descontrolarse a las 9 de la mañana, a las 3 de la tarde o a las 12 de la noche. Nadar desnuda en la piscina bajo la luna, tomar leche merengada con mucha canela y dejar que los mosquitos te acribillen. Ir a donde sea y cuando sea. Estar disponible. Tranquila. Muy zen. Echar de menos muchas cosas pero estar abierta a muchas otras. Sonreír y hacer lo que me apetece y cuando me apetece. Cervezas y tapas. Gintonic y limón. Y sentir como tus melanocitos se van activando poco a poco dejando una pronunciada línea marcada en el subvientre. Estar estupenda. Sentirse estupenda.

Estas son las cosas del verano. Las que te hacen sentir bien. Esas son las que quiero y las que me gustan.


[[Boa Balada. - Gusttavo Lima]]

domingo, 8 de julio de 2012

El tiempo, los trenes y el lado canalla.



Me da pena sentir que hay cosas que se esfuman, que se largan y desaparecen al final del andén sin saber por qué. Cosas que te hacían sentir extraordinariamente bien y que sin duda te parecían geniales. El tiempo, supongo que es lo que tiene, que nunca nos pilla a todos en las mismas condiciones y con las mismas ganas. Ganas de pasarlo bien, de compartir y de vivir. Disfrutar dice Marta. 

Personas. Conocidos. Amigos. A veces me pregunto porque mis ganas de compartir nunca desaparecen. Sin duda, parece que voy al revés de la gente. Nunca exijo nada. Pedir no es lo mío. Creo que la clave está en recibir sin tener que pedir. Eso es lo que a mi me gusta. Disfrutar de los momentos de amistad, entre amigos. Preocuparme por ellos, hacer lo impensable cuando haga falta, interesarme por cómo están. Adularlos y halagarlos cuando es necesario sin motivo alguno. Solo porque lo crea. Sentir que si necesito algo están ahí para sonreirme. No hace falta que acaparen todas las horas de mi día, pero si cuando es necesario.
Por eso no entiendo cuando, aún y respondiendo con la mejor de mis sonrisas, tengo que enfrentarme a borderías, soserías y pasotismos varios. No se, creo que no me merezco que me traten y me hagan sentir mal. Yo no lo hago. De hecho, todo lo contrario. En mi boca casi siempre hay un sí, cuando quiere, cómo quiere y dónde quiere. Totalmente adaptable. Me gusta complacer y más si es a mis amigos. Me gusta hacerles sentir bien. De eso se trata la amistad, no? Creo que es mucho más que unos buenos días abreviados o unas buenas noches casi imperceptibles. Me da lástima que largas conversaciones hasta altas horas de la madrugada que un día se dieron, jamás se vuelvan a repetir. Quizás por aburrimiento, por poco interés de lo ya conocido o por ves a saber qué. Desaprobación absoluta de todo lo que una hace. Parece casi imposible que alguien que una vez te llamó canija de la forma mas canalla del mundo, haya borrado esa parte de él. Aquel que una vez fue capaz de hacer una lista de 8 puntos que al leerlos te hacían sentir bien. Cosas de alguien que sin apenas conocerme pudo enumerar una tras otra. 

Ciertamente, alguien que pareció tener a veces una parte del doctor Jekyll y otras del señor Hyde, ahora parece solo interesarle lo conciso, lo picante y directo. Única y exclusivamente. Nada de preguntas, nada de conversaciones, nada de interactuar, nada de comentarios a lo largo del día. Ni confidencias, ni derribo de filtros. Nada. 
Así que, aprovechando que es verano, creo que es momento de hacerme valer un poquito y solo aceptar  las cosas que me hagan sentir bien. Que nada me haga llorar, ni siquiera la rabia o la desaprobación. Ni siquiera el poco interés. Ni siquiera el bostezo tan repetidamente acentuado cuando lo único que quieres es compartir. No es justo. Creo que no lo es. Me cansé de ir siempre detrás. Me cansé de ser insistentemente pesada. Me cansé de no recibir ni un puntito de aprobación, agrado o gusto. Cuando alguien quiere silencio, silencio se le da. Paso de todo. No pediré nada más.

Pero sí, me da lástima ver como el tren pasa y se va. Como las cosas se pierden entre oks, ocs o clicks varios. Me da pena sentir que las buenas amistades se dejan escapar. Supongo que cada uno escoge lo que quiere. Y supongo también que no todo es inovador eternamente. No siempre se siente curiosidad por todo. No todo el mundo se comporta y actúa igual. Y eso que yo solo pido amistad. Digamos que si no soy yo, será otra. Pues qué queréis que os diga, como la Flequis señores, pocas. En todos los sentidos. 

Se que soy estupenda.


[["Si no nos aduláramos jamás, la vida seria menos placentera." -  François de la  Rochefoucauld.]]


viernes, 29 de junio de 2012

13.

Trece años después, ni 12 ni 14. A pesar de sentir que tu segundo cumpleaños nunca debería haberse celebrado, no puedes evitar despertar un 29 de junio y sonreír. Pensar desde tu cama que hace ya algunos años, fuiste la mayor heroína jamas conocida.

La supernena, la del puenting sin cuerda, la fuerza de voluntad personificada; esa que vive y alardea de sus cicatrices cual heridas de guerra se trataran. Esa que un día sorprendió a muchos mientras tomaban el sol en la playa, mientras disfrutaban del principio de sus merecidas vacaciones o veraneaban con los abuelos a finales de ese junio caluroso. 

La que cayó y decidió dar la lata durante muchos años mas. Exactamente....durante el resto de su vida. 


Hoy, 13 años. 

miércoles, 27 de junio de 2012

Voces.

Riiing.
El teléfono sonó. 
Riiing.
El telefono sonó de nuevo.
Riiiiiiiing.
Sonó por tercera vez. 
De un modo repentino se dio cuenta que estaban insistiendo reiteradamente pero no sabía si contestar. Al fin, descolgó. 
- ¿Hola?
- Hola. 

Una voz tranquila y sosegada estaba al otro lado del teléfono. Le sorprendió esa tonalidad en las palabras. No estaba acostumbrada pero le transmitía intención. Mucha intención. Y eso, le gustaba. Siempre había sido bastante escueto y conciso en las conversaciones telefónicas. El telefono no era de su agrado. Pero esta vez parecía que quería jugar. Alargaba las frases y las palabras las pronunciaba casi en susurro. Las voces se volvieron acordes. El volumen y la entonación eran los adecuados para empezar el juego.
Y suspiró, y sonó como un sutil gemido. Aquella voz, sin duda, estaba excitándola cual cuatro gotas de aceite resbalando espalda abajo acompañadas de dedos finos, largos y fuertes recorriendo cada centímetro, deslizándose por todas y cada una de las curvas existentes. 

Marta siempre dice que las voces son una de las cosas mas estimulantes, sugerentes y totalmente tentadoras que hay. Despiertan a la imaginación y a los sentidos. Y más, si no te lo esperas. Te sorprenden. 



lunes, 18 de junio de 2012

Standby.

Seh, sigo en standby. CERRADO POR EXÁMENES. A partir del miércoles 20, más.

miércoles, 6 de junio de 2012

La tierra, que tira.

De eso que ves a mi madre hablando por teléfono un día cualquiera con alguien que ni te suena el nombre, ni has visto nunca y ni siquiera has oído hablar. Te la presentan como la "amiguísima". Hablar de ese concepto con mi madre, nunca se sabe, mas que nada porque con esto de las nuevas tecnologías, todo el mundo parece ser amiguísimo. Y más cuando mi madre galardona una especie de comunidad de extremeños y relacionados vía Facebook. Miedo me da. 
Te hablan de la Juani, de la Maripuri, de la Pepi o del Wencesnosequé. Vamos, que parece que te esté hablando de conocidos de toda la vida. Y con un ímpetu descomunal. Y tan solo son personas con algo en común que forman parte de un grupo de Facebook con misma denominación. Todos ellos, extremeños. 

Ese acento con deje característico, esa espontaneidad y el despilfarro de conversaciones variadas, hace que parezcan incluso de la familia. 
Y ya me ves a mi, que sin quererlo ni beberlo, me encuentro acompañando a mi madre, esperando a alguien en sants que no conozco. Cocacolas, fantas, nestea y bacon con queso. Toma ya. Vamos, que solo nos faltaba el cochinillo y el vino de pitarra.

Mira que yo soy abierta y puedo llegar a relacionarme con cualquiera..., pero es que mi madre..., la Carmeli siempre ha sido de extremos. No, si ya lo dicen; a alguien tendré que parecerme, no?
Aquí, o es que yo soy muy rara, o es que los extremeños tienen algo que por Facebook se desinhibe completamente. Los desconocidos dejan de ser desconocidos y pasan de ser conocidos de feisbú a amiguísimos de toda la vida. 

Vamos, que la tierra, se ve que a todos nos tira. Pero a ellos, más.


Vuelve Marta, vuelve.

El día estaba nublado. Gris. Anubarrado, como triste. La neblina al horizonte anunciaba que el sol no iba a salir hoy. Mientras Marta iba sentada en el vagón número 3, miraba a traves del cristal con la mirada algo perdida, el horizonte, sin ver gran cosa mas que las calles pasar, una tras otra, bajo un paisaje ya bastante conocido. Se preguntó dónde podría encontrar hoy la sonrisa. 

Con tanto silencio, tanta debilidad y tan poco capaz como se sentía en ese momento, hoy parecía que no la iba a encontrar. Y eso, la abrumaba mas de lo normal. 
Le faltaba su acidez impetuosa, su graciosa impertinencia habitual, su espontaneidad característica y el positivismo que acostumbraba a acompañarle siempre. ¿Dónde habían ido?....y lo mas importante, cuándo volverían? Le daba rabia no poder decidir su estado. No poder sacar lo que verdaderamente llevaba dentro. Lo que le inhibía expresarse con sosiego y claridad. Rabia. Rabia absoluta. 

Hay veces en que Marta igual debería hacer más caso y no dudar tanto cuando le dicen que es guay, que hace cosas geniales y que desprende un buen rollo fantástico. 
Menos mal que el sol, siempre acaba saliendo.


martes, 5 de junio de 2012

El secreto de la mecánica del tiempo.

¿Sabíais que existen relojes que funcionan sin pila? Porque yo no. Ni yo, ni tres personas más a las que casualmente he preguntado. Sabía de los relojes solares, sí, pero nada de que un reloj de pulsera funcionara con tan solo las pulsaciones de tu muñeca. Pero claro...., qué pasa si llevas el reloj puesto y el pulso se te acelera? ¿Aumenta la velocidad? ¿Hace que el tiempo corra más deprisa? Obviamente, nada de eso sucede, pero sería gracioso. Todo funciona a través del movimiento.
O yo soy una inculta de los relojes, o es que solo unos cuantos entendidos en el tema conocen el verdadero secreto de la mecánica relojera. Y no hace falta ser suizo para eso. Mira tú por donde.

Aunque la falta de sonrisa siempre me frena bastante, todo es arrancar. Y con un vasito de agua, parece que todo entra mejor. Los buenos ratos acompañados de una siesta con un ojo abierto, me gustan. Disfruto de esos momentos con luz tenue a media tarde con tanta intensidad que parece que siempre es la última vez. Si alguien dijo que el mundo iba a terminar este año, pues que se termine. Que no quede.

21 rubíes. 21 puntos exactos de mecánica que necesitan de un material inalterable, irrompible, irrayable, que no se altera bajo calor, ni bajo frío. Punto de fusión, demasiado alto. Duro, muy duro. Curiosamente características que coinciden exactamente. Posiblemente sea casualidad. Los relojes automáticos, sorprendentemente, así funcionan. 

Señores, deleitémonos de las risas, de lo sublime y de lo no tanto. Del katymolongo, de la cocacolas con hielo y del tiempo entre colegas. 
El tiempo. Sí. Marta siempre dice que por muchos relojes que uno tenga, de pila, automáticos, solares o electrónicos, si no se posee un poquito del tiempo necesario para disfrutar, no sirve para nada.

miércoles, 30 de mayo de 2012

Viernes peculiar de karaoke.

La noche de viernes, prometía.
Después de levantarme a las 6 de la mañana para ir a la universidad, las 9 de la noche ya parecía que las pilas de toda la semana se me habían gastado. Pero cuando vas a ver a la Mónica, nunca sabes cómo vas a terminar. Dijo: prepárate para ir de karaoke. Sí, karaoke dijo. Lo primero que se me pasó por la cabeza cuando dijo de salir a cantar fue imaginarme en medio de un montón de gente cantando las canciones más típicas de todo karaoke: "Eva maria se fue", "un beso y una flor", o "vaya, vaya, aquí no hay playa". Vamos, que digamos que no era algo que me llamara demasiado la atención. En el fondo, soy tímida, sabéis? Y las cosas me dan vergüenza. Pero al llegar al lugar, ni había gente, ni había fiesta, y con la larga lista de canciones disponibles, era imposible decidirse por cual era la acertada.

Acompañadas con un gran cubo de heineken (algo que sinceramente asombra y sorprende a un espécimen como yo que no está acostumbrado a beber habitualmente), el ambiente se fue animando. Llegaron un grupo de amigos cual más peculiar mejor, celebrando una especie de cena de soltería. Vistos desde fuera, gays. Gays completos. Gays entrados en la década de los cuarenta, pero sea como fuera, de la acera de enfrente. Y sinceramente, habían animado la fiesta.
A pesar de mi vergüenza que siempre digo que tengo, supongo que el don especial en desinhibirme cuando encuentro la ocasión adecuada hizo que de repente me viera en medio de la pista cantando "bajo el mar" con un individuo del grupo de gays con todo el ímpetu y las ganas del mundo. Ese fue el punto de inflexión. La Clara, hace amigos. Ole. Formas peculiares de entablar conversación: canciones de Disney.

Al final, resultó que el grupo de cuarentones ni eran gays, ni eran solteros, sino un grupo muy simpático de amigotes, casados, con hijos, ingenieros de profesión (quizás no todos) celebrando la visita de uno de ellos que había vuelto de la otra punta del mundo. Vamos, lo típico. ¿Y qué ocurrió? Que cuando encuentro a alguien inteligente que me da una conversación interesante, la Clara, no puede dejar de charlar, incluso con unas cuantas cervezas de más. Y así, hasta altas horas de la madrugada.

Hay veces que debería hacer más caso a Marta cuando me dice que tengo una curiosa facilidad por conseguir hablar con cualquiera y de cualquier cosa. Será mi encanto especial. O no. Quien sabe.

lunes, 28 de mayo de 2012

Mira para adelante que para detrás ya has mirado bastante.


No puedo permitirme el lujo de ponerme así cada vez. Debería ser mas práctica, pero sencillamente es imposible. Hagamos un esfuerzo porque esto, esto no vale la pena.

viernes, 25 de mayo de 2012

#unratico.


Aprovechando que..., casualmente...., ahora que me viene bien..., me aburro o .....no tengo nada mejor que hacer. En ocasiones me da una especial curiosidad saber si...., si no existieran los conciertos emblemáticos, los recambios anuales en los talleres o las cámaras compactas colgadas al cuello, existirían los momentos de te con canela, las cocacolas de media tarde o los guiños a plena luz del sol. 

Supongo que es casualidad. Que nadie es el último mono con el que pasar el rato y que la sensación de serlo a veces, no es más que cosas del calor del verano que ya llega. Pasar un rato conmigo no está tan mal, no? Ni siquiera aunque hayan cosas más importantes que hacer. Nunca está de más recordarnos que mola pasar un ratico sin necesidad de un espacio vacío de tiempo. Digamos que lo valgo. Digamos. 

En el fondo, molo un rato. Digo yo.
:)



domingo, 20 de mayo de 2012

Cosas que pasan.

A veces me pregunto si realmente las personas decimos las cosas con intención y convencimiento o lo hacemos porque sí, para salir del paso, porque nos va bien en ese momento y va como anillo al dedo. Lo chungo es cuando tienes problemas con la memoria. Marta siempre dice que es todo un jaleo. Ella lo llama memoria selectiva. Pero no estoy hablando de que le falte, porque es precisamente todo lo contrario. 

Marta se acuerda de todo, o al menos, todo lo que le llama la atención y le parece interesante, curioso y diferente. No puedes decirle nada que luego no se vaya a poder llevar a cabo porque se le despiertan unas irrefrenables ideas automáticamente. No es bueno esto, no mola mucho, vamos. Lo recuerda absolutamente todo. Peliculera y fantasiosa. Pero de la película de fantasía real. De las cosas simples y sencillas que te hacen sentir bien y disfrutar. Marta no puede escuchar acerca de vuelos a algún lugar recóndito lejano porque instantáneamente se imagina hiperventilando en un avión al nombrar todos los modelos de aviones conocidos y morirse de la risa en cuestión de segundos; no pueden hablarle de amistosas cenas porque evitar pensar en cuántos platos se pueden compartir o de qué tipo de Ginebra va a ir acompañada la velada, se le hace imposible; o no se le puede hablar de aventuras y viajes aún por explicar en tardes largas de parloteo, friqueces y otras cosas si posiblemente no van a haber historias que contar. 

Muchas veces decimos las cosas y luego se nos olvidan, o más bien, dejamos que se nos olviden. Las cosas o se dicen con intención de hacerlas o no se dicen. Probablemente os parecerá una tontería Todo esto y seguramente lo es. Marta siempre dice que las múltiples variables de la vida hacen que no puedas realizar todo lo que te propusiste en un momento determinado,....pero sabéis qué?, en eso no estoy de acuerdo con ella. Si se quiere, se puede.

jueves, 17 de mayo de 2012

Habladurías de jueves.

Recuerda bien aquella vez, porque fue la primera y la última. 

A veces me pregunto si las personas reservadas lo son con absolutamente todo el mundo, incluso brindándoles el mayor tiempo, oportunidad y predisposición para abrirse. Quizás es que directamente, no quieren, no lo necesitan, no les interesa o no acaban de sentirse cómodos. 
Dicen que la mayoría de estas personas adoptan un perfil bajo pretendiendo pasar inadvertidas, pero no estoy tan segura de ello. Les gusta que les reconozcan las cosas que hacen bien y aunque sus emociones muchas veces brillen por su ausencia, hay que buscar esas pequeñas señales para descubrir que realmente tu compañía les hace sentir bien. O que quizás no.
Malhumoradas, poco expresivas, usuarias habituales del humor negro, extremadamente inteligentes y en la mayoría de veces, políticamente incorrectas pero que de tan odiosas que pueden llegar a ser, tienen su pequeño encanto. Se te despierta una incógnita que en muchas ocasiones no se puede resolver y quizás, eso es lo que llama la atención.

Marta siempre dice que este tipo de personas, una vez entran en confianza y se sienten como en casa, ya no hay marcha atrás.
Ojalá Marta, tuviera razón.

martes, 15 de mayo de 2012

Parecidos.

Y luego dicen que el parecido, no va en los genes. Sin ninguna duda, en mi familia está clarísimamente comprobado que la teoría de los guisantitos de Mendel se cumple a raja tabla. Y no solo en lo físico, sino que hasta la forma que tenemos tan caracteristica de hablar y animar a las personas en momentos críticos, con una entonación francamente broncosa como si quisiéramos ponerle unas pilas infinitas al conejo duracel, nos hace peculiares. Incluso el michelincillo pequeño y gracioso (por decir algo) al que yo llamaría pliegue molón que se nos forma en la parte media de la espalda y que es imposible que desaparezca aunque sigamos la dieta más estricta del mundo, hasta en eso, somos igualitas.

Hay momentos estupendos en los que veo que mi familia mola y mola de verdad. Y es en esos precisos ratitos de tarde primaveral, cuando me doy cuenta de estos parecidos altamente razonables entre mi tía y yo. En realidad me encanta. Me encanta pasar ratos con ellos aunque muchas veces me cueste la vida por la falta de tiempo. Mi tío y mi tía, dignos de una gran serie de televisión. Sin duda, tendrían éxito, seguro. La verdad, el tiempo se para cuando los veo. Me gusta observar lo diferentes que son ellos dos como pareja y lo geniales que están juntos. Se compenetran. Las agudezas e ingeniosidades de mi tío nunca serían lo mismo sin los chillidos de mi tía. Sí, me hace mucha gracia. De hecho, gracia es poca. Mezclar el estrés aparentemente permanente de mi tía con sus consejos y sonrisas y todo con los comentarios tan improvisados y a la vez tan ocurrentes de mi tío, hace que sean muy pero que muy peculiares.  

Gracias por hacerme sonreír en los momentos en que cuento cosas guays, bonitas y molonas pero más aún, GRACIAS en los momentos en que me decido a explicar también lo malo.  ¿Sabéis de esas personas en las que durante varios momentos del día te acuerdas en tu vida diaria? Yo sí. Y una de ellas es mi tía. Yo no se si las leyes de Mendel afectan también a lo psicológico y mental, pero indudablemente y con absoluta seguridad me atrevo a afirmar que hay alelos dominantes que incluso no siendo individuos de primera generación, se manifiestan en su máxima expresión.


lunes, 14 de mayo de 2012

#lunes


Venga, sonriamos en un lunes como el de hoy.

domingo, 13 de mayo de 2012

Dando alas.

Pues sí, que queréis. Me resulta difícil. No puedo hacer nada. En el fondo, en lo más profundo, cualquier decisión resulta complicada. En realidad es cierto, nunca he sido muy fan de tomar decisiones difíciles. Y no es simple cobardía, sino que nunca he tenido que hacerlo en grandes proporciones. Pero seguir la corriente del río, puede que ya no funcione. Sin duda, no puedo quejarme de mi (aún corta) vida. A pesar de eso, puede que vaya siendo el momento de decirme; Eh Clara, venga, espabila que ultimamente sueños, ideas, pensamientos y pesadillas te van a consumir!

Cuando evaluas y te das cuenta que en varias ocasiones te has regido por el mismo patrón, puede que lo tuyo sea mala suerte. O mala suerte o simple casualidad. La historia siempre se te repite y no ni una, ni dos veces..., sino incluso tres. Una vez alguien me dijo que yo ayudaba a desplegar las alas y luego, cuando ya están preparados, parten, y salen a volar. Pero es que sabéis qué?, para eso hay que tragarse lo peor del camino. La preparación, el esfuerzo, el tiempo, las faltas de ganas, los silencios, las distancias...; todas esas cosas que al parecer desaparecen al alzar el vuelo. Y sinceramente, es algo que da rabia. Sí. Te das cuenta que tú te has pasado los momentos más difíciles, que has puesto todo tu empeño e ímpetu aguardando y esperando que el mañana será mejor, y cuando llega el mañana qué ocurre? Que no eres tú la que disfruta del esfuerzo, sino que es otra persona. Y no mola. No mola nada.


La falta de comunicación, los silencios, los instantes sosos, la falta de comprensión, de sorpresa, de aventura, de confidencias, de entendimiento, de compartir inquietudes, ganas, deseos, apetencias; el afán, las ambiciones y las cosas anheladas; Compartir todo eso y no volverse completos desconocidos dejando que poco a poco la llama se apague, se te escape entre las manos y desaparezca. Ese es el secreto. 
El amor no es infinito ni eterno cuando no se sustenta ni se lucha por él; cuando se habla de cómo podría ser pero el paso de los años no te dan ese disfrute máximo. Y al final se enfría y no hay manera de volver a calentarlo. ¿Y la culpa de quien ha sido? De todos, o de nadie.

jueves, 10 de mayo de 2012

Conversaciones matrimoniales, cariño y otros cuentos.

Peleillas en la cama, guerras de cojines, besos sin lengua, abrazos cercanos, quédate un poco más, no te vayas todavía, acércate, qué comiste hoy o que tal el día de ayer. 
Aparentemente cosas que implican cariño, obviamente. 

Pero....¿qué es el cariño en realidad? Unos buenos días o unas buenas noches en su debido momento, no lo es? Un qué tal, como te va, cómo ha ido el día, tampoco lo es? Noooo...claaaaroo... Eso vas tú por la calle y se lo preguntas a todo el mundo. Claro que sí. Sales un martes por la mañana y preguntas al primero que te cruzas por la calle... Oiga señor, usted cómo está? qué cenó ayer por la noche?, qué va a hacer o dónde va a ir este fin de semana o... Le apetece un te con canela? 
Si cosas así o por el estilo son las típicas preguntas que sueles hacer a cualquiera, definitivamente, el cariño que puedas tenerle a cualquiera es el mismo que......a un posavasos. Sí, un posavasos muy bonito de murano que alguien te trajo de recuerdo, pero al fin y al cabo, un posavasos. Un objeto inanimado, sin vida, sin emociones. Un cacho de cristal, vamos.

¿Dónde está la franja permisible con cada persona de muestra de cariño? Al final, cariño no comporta aprecio, risas, pasarlo bien, sentirse cómodo, distraerse, hablar de los gustos, las ideas o los pensamientos de uno mismo...? La amistad siempre implica cariño señores. Sí, en mayor o menor grado, vale; pero ahi está. Todo con quién se quiera y a su justa medida. 
Marta siempre dice que depender de lo preestablecido es la excusa más cómoda para justificar algo injustificable. El cariño, es lo que es y si en muchas ocasiones dejáramos que se guiar un poquito más por la visceralidad y le diéramos un poquito menos vueltas al tarro, todo sería más sencillo. ¿No creéis?


Y sí, me encantan las peleillas cercanas en la cama, con almohadas, cojines y esas cosas. En la cama, en el sofá o en el suelo. Me da igual. Una vez has disfrutado de una amistad con eso, ya te puedes morir. O simplemente, disfrutar de ello.

domingo, 6 de mayo de 2012

La madre que me parió.


Aunque yo no sea muy partidaria de este tipo de días ni de este tipo de celebraciones, hoy es primer domingo de mayo, así que, eso. 

viernes, 4 de mayo de 2012

Filtros característicos.

Filtros. 

¿Qué son los filtros?

Las personas estamos acostumbradas a filtrar y limitar casi todo cuando hablamos con alguien. Es algo de lo mas normal, no te creas. Obviamente, a nadie le importa qué cenaste ayer por la noche, cuántas veces vas al baño o la talla de pantalón que gastas desde hace medio año. Y menos, al vecino de la escalera de enfrente. A pesar de eso ( y menos mal), no todo el mundo es el vecino de la escalera de enfrente y hay ocasiones que, personalmente, me gusta esquivar esos filtros. Saltarlos. Derribarlos. Vamos, eliminarlos por completo. 

 Marta siempre dice que tengo una gran facilidad por meterme de cabeza entre filtro y filtro; en dirigir la conversación a donde yo quiero llevarla; en inmiscuirme hasta lo mas recóndito sin apenas darme cuenta. Y es que es eso, no me doy cuenta. No me doy cuenta y ya estoy hablando de lo más personal. En ocasiones, me tengo que frenar los pies, ( ni que sea por un breve momento) y me digo a mi misma: Clara, detente, piensa un segundo. Esto es raro, poco convencional, gracioso, curioso, incluso algo extraño. Muchos podrían adjetivarlo de retorcido, pero no. No creo que sea algo retorcido, simplemente soy así. Sin segundas. Me gusta lo poco convencional. Mi amiga la rubia a menudo me dice que algunas de mis amistades son algo peculiares. Sí. ¿Y qué? lo acepto. Admito que para el resto del mundo según que situaciones no están dentro de los varemos establecidos socialmente. Pero sinceramente, este es un tema que me cansa. ¿Los varemos establecidos por quién?. Bah. 

No soy una sabelotodo, ni una listilla ni mucho menos una cotilla. A ciencia cierta puedo decirte que aparentemente es simple y sencillo hablar conmigo. No te corto mientras hablas, escucho lo que me cuentas e intento opinar cuando hace falta de la forma mas objetiva posible. Me fijo en las pequeñas expresiones, los movimientos mas sutiles y en si verdaderamente hay comodidad en el ambiente. Comodidad. Claro que sí. Porque cuando uno está cómodo, los filtros, desaparecen. Te lo digo yo.

miércoles, 2 de mayo de 2012

Trocitos vivificantes.

[...]

Y observar unos labios que brillan, que la mirada, clavada sin pestañear mas que lo necesario, pedía mucho más de lo que contaba y ahora, en este preciso momento, esto era lo que quería. Le apetecía.

- Esto es de locos.- Pensó. 

Seguían las preguntas de rigor; la conversación curiosa y las palabras, pretendían sacar algo de interés. De repente, se vió haciendo algo sin apenas haberlo pensado. Ciertamente, parece que la humedad puede surgir de la forma más sutil del mundo y que el inconsciente es un gran revelador. 

Por más que intentaba seguir conversando única y exclusivamente de la forma más amistosa posible,  se vislumbró perfilando en exceso el relieve de su labio inferior. ¿Qué estaba haciendo? No se había ni siquiera dado cuenta y el mecanismo ya estaba en funcionamiento. Todo le llevaba a ello. Y esa, esa era la señal. 

Y definitivamente, le parecía algo, vivificante.

[...]

jueves, 26 de abril de 2012

Respirar.

Respira.respira.respira.Respira.Respira.respira.respira.Respira.Respira.respira.respira.Respira.Respira.respira.respira.Respira.Respira.respira.respira.Respira.Respira.respira.respira.Respira.

lunes, 23 de abril de 2012

Te de canela.

Hoy....., hoy iba a contaros la historia de que nada es lo que parece, ni todo oro lo que reluce, y de los pasos complicados y decisiones exactas que hay que tomar en según que situaciones..., pero no, hoy no toca eso. Hoy es Sant Jordi, y aunque posiblemente para mi signifique un dia como cualquier otro, hoy, Barcelona parece que está más contenta y la gente sonríe mas por sus calles. Será casualidad. No se.

De eso que una pequeña y escueta conversación en el momento más adecuado, parece que como que da un giro inesperado al timón del barco.

- ¿Te hace un te?
- Ahora mismo, me hace lo que sea.
- Oc.

El día había amanecido bastante soleado y la temperatura era favorable para pasear. Ese iba a ser el primer 23 de abril que en años Marta no pisaba Barcelona. Sentía que ese no iba a ser uno de los mejores días del año, pero en fin, mañana sería otro día. Qué más da si era lunes, si era festivo y si era Sant Jordi. Era principio de semana, y había que trabajar. 
Pasar pagina y al toro por los cuernos, no era una de sus grandes aficiones, más que nada porque los lagrimones de sus mejillas así se lo hacían ver. Pero lo hizo. Un solo click y luego todo silencio. Y pensó: "algun día me reiré de todo esto".
Y de repente.... uno de esos momentos especiales, un momento con olor a canela, un momento de te, de charla y de distracción. Un momento que no sabes ni cómo ni por qué, pero te mola. Sí. Yo los llamaría....Momentos especiales de canela. 
Así me gusta llamarlos. Aunque estén llenos de noticias buenas y noticias malas y luego se callen. En realidad, ¿os digo un secreto? Cuando hay una noticia buena y una mala, la mala nunca es tan mala. Aunque haya silencio y se cambie de tema sin acabar el asunto de la buena y la mala. 
Igual es que mis impulsos no son tan raros, ni las cosas se hacen por un motivo en concreto, sino porque si y punto. Quizás han llegado a comprender a Marta. Y digo quizás, porque no lo se bien, pero creo que la han entendido. Sí. Hacer las cosas porque apetecen sin significado retorcido.

Y como la glándula lagrimal de Marta parece que tenga un mecanismo independiente y directamente ligado como primera respuesta a la emoción, pues ale, rienda suelta. Inexplicablemente beber de una misma fuente, nunca había sonado tan amistoso. Ni mucho menos, tan digno de ser agradecido. Aunque la impropia e idiota pregunta de ¿cómo estás? solo durara un par de segundos. En ese momento, le debía la vida. Pero sólo en ese momento. Y aunque haya gente que más vale decirle un  que te jodan a un simple gracias o un muchas gracias, pues eso, que te jodan. Y si eso, ya otro día, buso palabras más acertadas. Pero solo si eso. 
Marta nunca entiende la puñetera facilidad de algunas personas por dejarle con la boca abierta. Ahora, empieza a entenderlo.


Feliz Diada señores. A los Jordi.... y a todos los demás. 





[Siempre hay una rosa que sea cuando sea,
 esté como esté y pase lo que pase,
 siempre llega.
 La rosa blanca de papá.
 ¿Y sabéis qué? me encanta. ]