martes, 14 de septiembre de 2010

Enamoradiza.

De nuevo por la Plaça Sant Felip Neri.
Todos sabéis que me encanta. Ya lo he dicho alguna que otra vez. Ésta plaza, desde el día que la descubrí, me cautivó.

Y es que Barcelona esconde en pleno Barri Gòtic un espacio donde todo, absolutamente todo, se detiene en una milésima de segundo infinita. Un instante donde el sonido de los coches, las voces de la gente o el viento no se atreven a perturbar ese momento.
La plaza Sant Felip Neri es un sitio imposible en Barcelona, un lugar que se antoja de cuento de hadas en una ciudad de 1,6 millones de personas ajetreadas por el estrés del trabajo y de sus vidas. Aquí trasciende el espacio terrenal y se detiene el tiempo, siglos de historia inexorables.

Con sus cicatrices te lleva al momento que los impactos de metralla por la Guerra Civil Española perforaron las paredes de la iglesia o a los susurros de las victimas de los fusilamientos, cuando las fuerzas profranquistas tomaron Barcelona.
Y si indagas un poquito, hasta puedes llegar a la edad medieval, entre nobles. La plaza escondida ocupa los terrenos del antiguo cementerio medieval además de los antiguos gremios de caldereros y zapateros.

Magnífico. Magnífica.

2 comentarios:

Mga dijo...

Nena! feia dies que no passava per aquí!
La plaça la vaig descobrir gràcies a la Lídia! Si no hagués estat pels homeless que estaven per allí demanant menjar, segur que m'hagués agradat molt més ^^
Per cert, és impossible entendre lo de "no puedo tener amigas guapas". Quina putada.

Nareta dijo...

Nena, actualizate :)