Todo empezó cuando un día, mi tío escribió en su blog acerca de una nueva red social para compartir tu ubicación con tus amigos (http://elcrosto.blogspot.com/2010/04/va-comencar-amb-forca-als-estats-units.html).
viernes, 25 de junio de 2010
¿Estamos locos con foursquare?
Todo empezó cuando un día, mi tío escribió en su blog acerca de una nueva red social para compartir tu ubicación con tus amigos (http://elcrosto.blogspot.com/2010/04/va-comencar-amb-forca-als-estats-units.html).
sábado, 19 de junio de 2010
Sin título. Fuera de serie.

viernes, 11 de junio de 2010
Llámame llorona.
miércoles, 9 de junio de 2010
Tot nou.

domingo, 6 de junio de 2010
De mentirijilla.
A pesar de iniciarme en el mundo de las lavadoras, fregar algún que otro plato, encontrar moníssima una plancha de color verde o hacerme amiga del limpiacristales, aún no soy consciente que me he independizado.
De eso me di cuenta ayer, cuando un par de amigos muy amigos míos me dieron el notición: "Nos vamos a vivir juntos". Vamos, piel de gallina y todo. Que queréis que os diga, a mi estas cosas me estremecen. Y luego me pongo a pensar y me digo: "coño, pero si hace tiempo que yo vivo fuera de casa."
La diferencia es que yo no compré el sofá, ni la lavadora, ni la mesa del comedor, ni la cama de matrimonio y ellos si lo van a hacer. Por eso digo que lo mío es de mentirijilla. Y lo suyo, cómo la vida misma.
jueves, 3 de junio de 2010
Surrealismo.
Exámenes a sus cuarenta y cincuenta y tantos.
Vaya, vaya, vaya. Al parecer se ve que esta en auge eso de hacer cursos. No se exactamente si es la seguridad social, si es el convenio de empresas que lo obliga, que tanta gente esté en paro o otra de las peripecias de comisiones obreras. Pero lo que sí es verdad es que tengo a tres miembros de mi familia estudiando de nuevo. Ahora, a sus cuarenta y tantos y cincuenta y tantos, tienen que volverse a sentar frente a un dossier de apuntes (eso sí, un poco cambiado a lo que ellos estaban acostumbrados; todo a ordenador, encuadernado, sin libretas a cuadros y a veces, hasta a distancia). Tienen que volver a sus años mozos, cuando hacían exámenes. Es gracioso ver a mi tío que llega con su carpeta bajo el brazo, su lápiz, su bolígrafo y su dossier y me dice: "Acabo de llegar de la uni". Y que venga de hacer su examen y me diga: "Estaba chupao". Me hace gracia, qué queréis que os diga.
O que ayer me enterara que mi tía está haciendo también un cursillo, junto con sus compañeras de trabajo, de esos a distancia y que con todo el jaleo, se abrume (que no estrese) al pensar en todo lo que tiene que aprender a hacer y además, compaginarlo con su vida actual, de trabajo, niños, casa, marido y vida social. Puf. Me estoy estresando yo y todo. Porque yo SI que me estreso, no como mi tía, que ella NO se estresa; NUNCA se estresa ;)
Y luego está mi padre, el más calmado de todos, que lleva 2 semanas con el dossier encima de la mesa de la oficina y que por olvido, falta de tiempo, o pereza, no ha empezado a leerlo. Que feliciano. Y le preguntas y te dice "no, si yo todavía tengo tiempo". Vamos, que fijo que mi padre era de esos que lo deja todo para último momento.
En fin, que ya veis, yo de exámenes y ellos también. Curioso.
miércoles, 2 de junio de 2010
Mensajes en botella.
Hoy es día de mensajes. No es que tenga nada de especial pero proclamo los miércoles día de mensajes en botella.
El otro día, en conversaciones que no hace mucho mantengo con un tipo interesante, hablé del tema. Las personas somos como náufragos, como personitas perdidas en una isla (perdidas que no Perdidos). La isla de la vida. Es grandiosa una comparación como esta. Siempre he pensado que las personas somos como náufragos de la vida que tenemos momentos en los que esperamos que alguien nos mande un mensaje. A ti, a mi, a todos nos gusta, nos encanta recibir mensajes. Esperamos (o no) a que una botellita con un pergamino en su interior llegue. Sí bueno, a veces son mensajes como un papelito en la nevera que pone “ves a comprar el pan”. Pero yo no hablo de ese tipo de mensajes. Ya sabéis de qué tipo de botellitas hablo. Y si encima la botellita es verde, pues mejor; más peliculera.
Nos gusta recibir mensajes, porque cada uno de ellos significa que alguien se acordó de ti, que alguien espera contestación tuya, que alguien te quiere, que te odia, que te aprecia (o que no), que le haces reír, que le diviertes y que le importas.
Veis, a todos nos gusta recibir mensajes. A Marta también, no os penséis.
sábado, 22 de mayo de 2010
Hablando nos entenderemos.
Sábado y como si fuera viernes. Fiesta de lunes. Hace sol y desde la terraza, alargando la mirada por encima de Sant Feliu y todos los demás pueblecitos que se vislumbran desde aquí, casi puedo ver la línea de mar. Es verano. no, no lo es pero lo parece. Mi libro de cirugía sigue ahí expectante, con unas páginas de más o unas de menos, pero ahí está.
Esta semana no he visto a Marta. Llevo días sin ver a Marta y eso me preocupa un poco. Creo que se ha enfadado conmigo. O no, quién sabe. No me ha dicho nada y no se exactamente si ha sucedido algo; pero no he tenido noticias suyas y me ha contestado con un aire algo sarcástico e irónico alguna que otra vez. Si nos ponemos a mensajes subliminales, creo que se qué decirle a Marta.
Le explicaré la historia que mi abuela me ha contado alguna que otra vez. Bueno, bien, igual la historia no se la cuento porque es un poco larga pero tiene moraleja (como todo lo que dice y cuenta mi abuela).
La comunicación. Comunicarse, decirse las cosas de frente, hablar, mantener conversaciones largas, cortas, intermedias, charlar, expresarse y dar tu punto de vista. Las cosas no siempre son igual ni todo el mundo las ve del mismo modo. Incluso es posible que sean visiones totalmente controvertidas. Por eso, compartir palabras es la mayor solución aunque a veces no por eso deja de ser la más complicada. Y cuando hables, ponte en el lugar de lo que te están contando, de la persona que tienes enfrente y todo será más sencillo. Y si en algún momento ves que tienes que dar tu brazo a torcer, por muy ilógico que te parezca, pues lo das. Que remedio. Pero ha de ser bilateral. Así todo se entenderá mucho mejor. Muchisssssimo mejor. De veras.
Nos evitaremos (todos) películas absurdas.
domingo, 16 de mayo de 2010
Curiosity killed the cat.
lunes, 3 de mayo de 2010
¿De veras soy afortunada?
Y eso no es todo, no, no. Hoy es uno de esos días en que crees que el cosmos te odia.
Ya desde por la mañana tu alarma del móvil que pusiste tan ricamente a las 11 de la noche de ayer, no suena y no porque no tengas batería; no suena porque en vez de poner a.m., pusiste 7:30 p.m. y lógicamente la alarma no ha imaginado que las 19 horas serian las 7 de la mañana.
Es que eso de a.m. y p.m. nunca fue lo mio.
La cosa es que te levantas corriendo porque ves que son las 8:15 y que a las 9 tienes que estar en la uni. No te va a dar tiempo ni siquiera de coger tu pollo con su vinagreta de miel y mostaza que te preparaste con tanto entusiasmo por la tarde. Porque ni encuentras el tuper, y si lo encuentras, ninguno de ellos tiene la medida suficiente para un muslo de pollo. Ahí piensas en que igual todos los tupers que le diste a tu madre para sacártelos de encima, no deberían haber sido tantos.
Entonces miras por la ventana. Llueve. ¡Mierda! No tengo paraguas y el corto recorrido hacia la estación del tren va a convertirse en toda una odisea. Tienes que vestirte y no encuentras los calcetines adecuados en su respectivo cajón. Corres. Acabas vistiéndote a trancas y barrancas y te das cuenta que la chaquetilla que llevas es demasiado larga para ponerte encima la chaqueta porque se va a ver por debajo y piensas: "Marta siempre dice que eso es de lo más hortera." Al final, te lo acabas poniendo todo porque el tiempo se agota y el tren se va a ir sin ti. Sales corriendo sin paraguas y sin pollo. Por fin llegas a la estación.
¡Mierda! Precisamente hoy los trabajadores de las RENFE se han puesto en huelga por razones absurdas. ¿Dónde van a meter 50 plazas de párquing bajo la estación de Sants? ¿Debajo de dónde, si está el metro?; ¿en el andén? En fin. Ya de buena mañana no podrían ir peor las cosas. Estás ahí, sin paraguas, sin tu pollo, con una chaquetilla y chaqueta combinando de lo más cutre y encima el tren no va a pasar hasta no se que hora. Sientes que tus calcetines que tanto te costó encontrar esta mañana se están mojando porque los botines que cuando los compraste te parecían de lo más económicos, no son ni mucho menos impermeables.
Menos mal que alguien me dijo que no conoce a nadie con más buena fortuna que yo.
martes, 20 de abril de 2010
No se si me explico.
Sí, es cierto, es cierto que un hombre sin ser hombre ya no sería hombre (obviamente) y seguro que aburriría hasta la saciedad, pero, y quizás me equivoqué en emplear el término "hombría", no siempre eso es lo mismo a dignidad.
Cuando digo perder la dignidad no me refiero a perder la autonomía de uno mismo, ni perder la libertad, ni dejar de ser estrictamente racional o perder el poder de crear; Tampoco te digo que hagas lo más indigno del mundo.
Lo que yo quería decir es que en realidad, esa dignidad que tanto nos preocupa a veces (ya sea hombre o mujer) por el "qué pensará el otro/s", no tiene tanta función en si. Que las cosas hay que hacerlas si se quieren hacer, si apetecen, aunque sea lo más irracional del mundo (por eso dije estrictamente delante de racional).
viernes, 16 de abril de 2010
¿Y tú, tienes dignidad?
¿Cuándo la perdemos?
¿Es indistinta entre hombres y mujeres?
Cuando un hombre va a hacer algo que borre la línea entre esas dos cosas, la mujer ya ha decidido en qué categoría entra. Es decir, si el tipo nos gusta, casi cualquier gesto nos parecerá romántico y por tanto cualquier cosa, por muy imbécil y desastrosa que sea, habremos decidido que es lo más estupendo del mundo porque él nos gusta, nos encanta y moriríamos por él (bueno, esto último es relativo). En cambio si el susodicho nos disgusta, o peor aún, si ni siquiera nos interesa, un gesto tan típico como traernos flores nos parecerá pesado, acosador y ridículo. Déjenme decir que veo dudosa esa postura y no la comparto en su totalidad.
Pero no, ellos siempre dirán que en el momento en que un hombre se olvida de su dignidad, ese hombre pierde todos los puntos (a menos que sean puntos de amigo, que son como puntos del Caprabo pero menos útiles porque con los de Caprabo te dejan entrar a la gala de los Oscars).
Yo la voy perdiendo a ratos, cuando soy tonta, cuando me pongo pesada, cuando doy primeros pasos, cuando soy curiosa, cuando me pongo melancólica o cuando hago las cosas sin pensar en las consecuencias. Pero esa es mi vida. La Clara sin dignidad sigue siendo la Clara, así que dejaros de pamplinas y haced las cosas si os apetecen, porque seas hombre o mujer, siempre, siempre, siempre, valdrá la pena.
jueves, 8 de abril de 2010
Los 80 de mi abuela.
Siempre se ha dicho que los mayores de la casa son la experiencia de la familia y a decir verdad, así es. Porque los abuelos no solo son aquellos que nos hacen los mejores macarrones del mundo, o los que nos vienen a buscar al cole, o los que nos llevan al parque después de merendar. Los abuelos son mucho más que todo eso; sin ellos, no estaríamos aquí. Y sí, tienen sus cosillas de la edad, pero es que crecen y se hacen mayores así que tampoco podemos quejarnos mucho porque seguro seguríssimo que cuando nosotros seamos abuelos, seremos igual.
Le deseo todo lo mejor y ojalá que yo con 80 años esté como está ella.
Porque la Mina, siempre será mi abuela marchosa.
Feliz cumpleaños.
jueves, 1 de abril de 2010
Días de semana santa.
Porque sí es verdad que quién me conoce bien (y quizá no tan bien) sabe que he tenido algún que otro momento en mi corta vida que casi me supera, pero es que hacer puenting sin cuerda aún no está al abasto del ser humano. En fin, la cosa es que ese es uno de los momentos que escribiría en mi libro de memorias. Ese, y unos cuantos más, pero sobretodo ese. Porque con los años y viéndolo desde una perspectiva mucho más altiva, me enorgullece haber pasado por ello, haberlo superado y encima con creces. Por eso, me veo capaz de decir que si en un momento como ese uno no se da por vencido, tiene terminantemente prohibido rendirse en ninguna otra situación.
Así que no pienso darme por vencida. Si realmente quiero hacer algo, me voy a desvivir por hacerlo, por mucho que tenga en mi contra. Ya no.
Pensar así me hace más fuerte. Pero igual que a mi, a ti también debería fortalecerte. Mírate, tú puedes, puedes con todo. No te pongas más escusas porque no es la solución.
Y si te estampas contra el muro, pues te estampas y ya está. Por muchos NO que obtengas, si buscas soluciones, las encuentras. Si yo nunca hubiese buscado una solución, quizá ahora no podría caminar. Por eso os digo siempre que lo mejor es lo que parece más difícil. Como me dice siempre Marta, si juegas con fuego, te quemas. Pues me quemo. Correré el riesgo. Todos deberíamos correr ese riesgo.
Te lo vuelvo a decir, ponte frente al espejo y cuando creas que no, díle a tu otro yo del cristal, PUEDO. Yeah. Entonces tu espejo te dirá: "-ok, puedes, pero deja ya de hacerte tirabuzones que me canso."
Qué cosas me da por pensar.
Ah sí, perdonen, se me olvidó desearles feliz Semana Santa para los que estos días tengan unos días de descanso. Y para los que no, escuchen la radio, que a mi me esta sirviendo de mucho. Pero cuidado, que al final acabas pensando que todas las canciones hablan de ti.
Y disfruten del sol. Y de las procesiones si os gustan y si no, pues colesterol, mucho colesterol de los postres de estos días. Y la familia unida. Y comed carne, que comer pescado en jueves o viernes santo, no sirve de nada. Pero shhh, que es un secreto.
Ah sí, y no os enganchéis a series online, aunque creáis que las vacaciones son para eso.
Otra cosa. Estos días están por aquí mis primas. Mis primas gemelas de origen catalán pero espíritu extremeño. Cuando se fueron a vivir allí, eran pequeñas. Ya hará unos 7 años y no recuerdan nada de aquí. Es alucinante cómo subirles al tren que yo cojo todos los días, para ellas es como subir a una atracción. Es que los que son de pueblo, son de pueblo.
Spotify - Estuve a punto de. - Miguel Bosé.
miércoles, 24 de marzo de 2010
Hoy no lo dice Marta.
En fin, ya se sabe, cuando mujeres de mas o menos la misma edad (20-30 años), los mismos pensamientos, parecidos gustos y aficiones del mismo tipo, se juntan una noche de martes, hay el 95% de probabilidades de que acaben hablando o de tuperwares o de hombres (o más bien, profanando al sexo masculino).
La verdad es que alguna que otra conclusión salió de aquellas 4 horas. ¿Los hombres son simples o tienen un pensamiento simple? Ambas estaban seguras que los hombres son igual a simpleza. Son simples. Pero no simples de tontos si no de simples de comportamiento. ¿Qué no saben que para ciertas situaciones y ciertos momentos hay protocolos de qué hacer y cómo hacer las cosas?
Pues no, no lo saben. Y es de lógica. Vamos, eso creemos nosotras. En el fondo, los mas maduros del mundo acaban siendo los mas pequeños y nosotras nos acabamos sintiendo como las mamás de todos.
Y entonces es cuando llega una mente homosexual, a la que yo creía capaz de estar más en el lado femenino que masculino y va y dice: Es que los hombres somos así. Simples. Aceptarlo.
jueves, 18 de marzo de 2010
Como siempre.
Y lo haces. Tú lo haces. No sabes en realidad la razón, pero lo haces, te desplazas y vuelves a bajarte los pantalones por vigésima vez. Pones las cosas lo más fácil posible. Y nada. Nothing de nothing. Como siempre.
Es gracioso. Es cierto que las personas nos creemos que el camino más fácil siempre va a ser el más divertido cuando en realidad no es así. Aseguro que lo más complicado, lo que más te saque de tus casillas, lo que más te cueste y lo que menos puedas controlar, eso, será lo más fantástico, maravilloso e inquietante de todo el día, de toda la semana, de todo el mes o de toda tu vida.
Pero na'. La verdad es que te cagas. Porque es eso, no lo puedes controlar. Y te revienta.
Y ya ves, fíjate en los políticos. Me llama la atención que precisamente este tipo de cosas que pueden ocurrirte a ti y a mi, a nosotros y a todos vosotros, también les ocurre a ellos. A su manera, pero les ocurre. Que así no se solucionan las cosas. Que así no se soluciona nada señores. A ver que os pensáis.
Que inocentes que somos cuando nos creemos 3 palabras. Tres, cuatro o las que sean. y no entiendo nada. ¿Me lo explicas?
(Como siempre).
jueves, 11 de marzo de 2010
¿Y tú, de qué tienes miedo?
Y yo que el otro día creía que Marta era del otro grupo de personas, de los que no temen plantar cara pase lo que pase. Y no; me estubo comentando que por lo visto hay situaciones que le sacan de sus casillas y no es dueña de sus actos ni acciones. Por mucho que se esfuerce.
Me dice que lleva un par de semanas que tiene la cabeza en cualquier otro sitio menos en el que toca y que eso le ha hecho pensar. Pensar; uf, Marta pensando. Peligro.
Le he dicho que no se preocupe, que hay muchos tipos de cobardes. Que ella no lo es, que todos alguna que otra vez hemos sentido miedo. Miedo al aislamiento, miedo a la incomunicación, al rechazo, miedo a la mentira, miedo a que nos hagan daño o miedo al qué dirán.
Cuando somos pequeños tememos la separación de los padres. Bueno eso y al hombre del saco. En un rango de 0 a 4 años.
A partir de los 5 años nos creemos los reyes del mundo y de hecho lo somos. Somos los reyes de la clase, los reyes de tu casa, el rey de los abuelos; vamos, qué somos los reyes del mambo. Eso hasta los 7 años. Aquí ya empezamos a sentir miedo por otras cosas; se dice que a partir de los 7 años y hasta los 11 tenemos un miedo irrefrenable al ridículo. Al parecer es una época en que es necesario demostrar a tus "amigos" que ya no dependes de tus padres, que las cosas puedes hacerlas por tu mismo y que nadie te puede decir lo que tienes que hacer. Quieres ser aceptado. Eso sí, te caes al suelo y vas llorando a las faldas de tu mami. Pero a vistas de los demás, tú eres un machomen.
A partir de los 12 años (según a qué generación pertenezcas) hasta los 16 o 17 se siente miedo a la soledad. Aquí es cuando la adolescencia está en pleno apojeo; muchos pájaros en la cabeza y poca cordura. Pero eres feliz, vives feliz y sueñas en mil y una experiencias.
Cuando llegas a los 18 te entra el miedo a hacerte mayor, a las complicaciones, a los compromisos y a las obligaciones. A pesar de eso, los 18 son los 18 y te gusta sentirte un poquito más mayor.
Cumples los 19 y ya piensas, "coño, ha pasado un año desde que cumplí la mayoría de edad y ni me he enterado. A los 20 empiezas a darte cuenta que el paso del tiempo va más rápido de lo que tu creías.
A los 21 ya has asimilado tu posición, el sitio en el que estás y cómo te encuentras.
A los 22 has dado un repaso a tu (corta) vida en forma de recuerdos y te has puesto alguna que otra vez melancólica pensando en todo lo que has hecho. Lo que aún no sabes es todo lo que aún te queda por hacer.
A veces, a los 23 te pones a pensar en el futuro próximo y en el no al tan próximo, y te estresas. Te dicen que eres mayor pero tú te empeñas en decir que no, que aún eres una niña. Te sigue dando miedo hacerte mayor, que el tiempo pase deprisa, que no se pare en esos momentos que tú quieres y que no te de tiempo hacer todo lo que siempre soñaste.
Nos pasamos la vida temiendo ves a saber qué cosas extrañas cuando lo más fácil es enfrentarte a ellas, que por mucho que los años pasen, hay cosas con las que tienes que lidiar, por mucho que las rehuyas. Por eso siempre le digo a Marta que no hay que ser cobarde. Pero me dice que no puede remediarlo.
Marta tiene miedo de muchas y a muchas cosas.
¿Y tú, de qué tienes miedo?
martes, 9 de marzo de 2010
Colapso y postal.
A pesar de las alarmas evacuando la universidad, los paraguas rotos tirados en las papeleras del paseo dirección al metro, el ferrocarril que parecía una lata de sardinas y mis botas nuevas chorreando, nadie me quita la postal blanca que hoy se ve desde mi ventana con el sol radiante.
sábado, 6 de marzo de 2010
Donesenxarxa.com.
Entender el feminismo como algo igual al machismo es hablar de extremos. El feminismo solo pide la igualdad entre hombre y mujeres. No dudo que haya muchas extremistas, però en aquella reunión me di cuenta que tan solo hacían por el progreso y la introducción de las mujeres a las nuevas tecnologías y eso me parece estupendo.
Fue gracioso ver como mujeres por encima de los 50 confesaban que se habían comprado por primera vez en su vida un portatil para ellas solas porque su hijo no les dejaba tocar el suyo.
Han hecho cursos, cómo hacerse un correo electrónico, como crear un blog, como comunicarse vía twitter....
Una hazaña fantástica, la verdad.
La única pega que me transmitieron fue que les gustaría que los cursos duraran más, porque con 3 días, su memoria no es capaz de retener y memorizar nada. que luego cuando se ponen frente al ordenador en sus casas, se estresan y se colapsan.
En fin, que eso. Donesenxarxa.com.
Más cosas que pasaron el viernes.
Cumpleaños de sus 25. Unos 25 que hay que celebrar no solo porque sean un cuarto de vida, sino porque este año, por primera vez, los celebró en Barcelona.
viernes, 5 de marzo de 2010
Marta.
Pero cuando hace sol, ya es diferente. Todo es diferente. Cómo que el domingo se hace más largo, más alegre, de carácter más gozoso y satisfecho, como que más lleno y menos tedioso. Mucho menos molesto.
Cuando hace sol parece que miras con otros ojos por la ventana, vas al baño y el espejo te dice, "hoy es tu día". Y te sientes con fuerzas de hacerlo todo, aunque sea domingo, aunque sea final de semana. Hace sol, y eso es lo que importa.
Marta siempre dice que el sol le afecta en su estado anímico. Que los dias nublados y tristes perjudican seriamente la salud. Cuando llueve, ya es un tema a parte. Caminar bajo la lluvia sin paraguas es una de las cosas más gratificantes en días tormentosos y más si Marta se va a pasear por el centro de la ciudad. Que las gotas de lluvia choquen contra su rostro frente a una Plaza Catalunya tan bella, le hace pensar y serenarse, y eso, es estupendo. Caminar por la Gran Vía, echar un vistazo a todos los escaparates de la Calle Pelayo hasta llegar a la pizzeria, a la que como si de un rito se tratara, asiste todas las semanas en Plaza Universidad, es fantástico.
Pero bueno, hace sol, ese día hacía sol y eso era lo que realmente importaba. A Marta, eso de que haga sol le fascina. Se analiza y se descubre a si misma; porque los domingos con tardes soleadas le hacen a uno estar más radiante. Y cuando le llega la noche a ese domingo, no importa, porque ha sido un buen domingo, ha sido un excelente domingo que no querías que acabara nunca. Porque después del domingo, viene el lunes. Y ya sabéis que piensa Marta de los lunes.
A partir de ahora, los domingos con tardes soleadas deberían ser fiesta nacional. Y Marta, creo que está de acuerdo conmigo.
jueves, 4 de marzo de 2010
domingo, 28 de febrero de 2010
¿Y qué harías si hoy fuese el último día de tu vida?
viernes, 26 de febrero de 2010
Tornem-hi.
És graciós quan les persones fan coses curioses; tan curioses que acaben molestant, fins i tot poden emprenyar a un mateix. I es que com pot ser que siguem d'aquesta manera ( i parlo en 1a persona del plural perquè jo m'hi incloc dins).
A vegades fem les coses sense saber el perquè. Ni sabem per què les sentim, ni per què reaccionem d'una manera o d'un altre, ni per què diem segons quines coses. Però les diem i les comentem. I realment no volem. Però ho fem. I ens enfadem. I molt.
Fa una estona he estat parlant amb el meu tiet i sense adonar-me, el to de la meva veu era excessiu, l'expressió de la meva cara probablement era d'indignació amb mi mateixa i el final de cada frase venia acompanyat amb una gesticulació corporal estranya. M'accelero. I no m'he adonat i el cas es que en cap moment he volgut estar així.
I és el que dic. Que a vegades fem coses que no volem fer però les fem. Ni les volem fer, ni les volem sentir, ni les volem dir, ni tan sols les volem pensar per després somiar en elles. Però hi han coses que no es poden evitar. I algun dia solucionaré el meu problema.
Mentrestant;
Jo de gran vull ser com el meu tiet. I poder explicar com es contracta una companyia de telèfons quan llogues un pis als Estats Units i saber que els xinus de New York després de cada plat, somriuen i diuen enjoy. M'encanta.
lunes, 22 de febrero de 2010
Fin de semana algo peculiar de primeras veces.



martes, 16 de febrero de 2010
Y ya está.

domingo, 14 de febrero de 2010
miércoles, 10 de febrero de 2010
sábado, 6 de febrero de 2010
Fácil de querer.

viernes, 5 de febrero de 2010
nightmare or dream?
¡Coño!, me pone muy nerviosa esto, qué quieres que te diga. Y es que en realidad el problema es de uno mismo o más bien el problema es uno mismo. Como lo digo.
viernes, 29 de enero de 2010
Chocolateboy14.

jueves, 28 de enero de 2010
¡Caramba!
miércoles, 27 de enero de 2010
Amenazas de fesibú.
martes, 26 de enero de 2010
Diálogos de silla y sillón.
- ¿Porque usted, cuantas veces se lava los dientes al día?
Hombre, pues yo...,(silencio tensional), pa' que te voy a mentir, pues una vez y eso, cuando lo hago, que a veces, ninguna.
- Bueno, ¿y que piensa hacer al respecto a partir de ahora?
Hombre, pues yo..., ej'que pa que te voy a mentir señorita, pues yo quiero lavármelos pero nunca tengo tiempo.
- ¿Pero no me ha dicho usted que está en paro ahora mismo?
(Ha notado que le he pillado la escusa)... Ya, pero ej'que yo tengo muchas cosas que hacer, sabes?
- Bueno, nadie ha dicho que usted tenga que dejarlas de hacer, pero sabe que...
No, no, si yo se que me he dejao' mucho la boca en estos últimos años y no tendría que habérmela dejado tanto porque ves, con la vista, yo me operé y luego pos uno se lava las manos porque ya no tiene que preocuparse y no ahora, que mira como estoy con... ¿Cuantas caries me has dicho que tengo?
- Honorio, le he dicho que con esas dos últimas son un total de 9 caries.
Coño!, nueve... joder.., pero esto me va costar una pasta, no? Porque aquí, cuanto os pagan?
- Honorio, aquí no nos pagan nada, somos estudiantes.
Ahh.., pero...., y... tú cuanto hace que estás aquí estudiando.
- Cuatro años.
Ah bueno, entonces me puedo fiar de ti.
domingo, 24 de enero de 2010
Quién sabe si algun dia....

martes, 19 de enero de 2010
Gracioso.
"¿Tú te crees Mailo que yo, con 23 años que tiene la niña, le voy a poder decir lo que puede hacer y lo que no?"
domingo, 17 de enero de 2010
sábado, 9 de enero de 2010
Casi cuatro.
Los años pasan, nuevos trabajos, nuevos años de carrera, nuevas experiencias, nuevos amores, nueva vida al fin y al cabo, pero por suerte parece que algunas amistades persisten; y siguen ahí aunque la duración de una llamada sea más corta que antes, aunque la frecuencia de mensajes vía teléfono móvil sea menor que años atrás, aunque los caminos de cada uno hayan tomado direcciones un pelín distintas....pero...., se sabe, siempre se sabe; esos caminos se cruzan una, dos o tres veces al mes, siempre dependiendo de las fechas en que uno se encuentre y del tiempo del que se disponga.
Hay amigos que te han hecho llorar un millón de veces, pero que si multiplicas ese millón de veces que te han hecho llorar por 3, obtendrás un resultado, el resultado de las veces que te han hecho sonreír.
Y los quieres, es inevitable; los quieres un montón, los estimas y aprecias y ese sentimiento hace que te sientas un poquito más llena por dentro porque te das cuenta que, exactamente todo lo que tu harías por ellos, ellos también lo harían por ti.
Las reflexiones en noches tan extremadamente frías nunca fueron buenas pero en una noche helada del 8 de enero del 2010, alguien me dejó sin palabras con solo un cartoncito amarillo con unas letras en negro.
Que hicieran eso por mi, que se acordaran de aquello para mi y que me dieran la oportunidad de vivir ese espectacular momento y más con ellos, hace que sin duda, me quite el sombrero.
Y encima si te das cuenta de que los reyes italianos se han acor
dado de ti solo conociéndote de apenas algunos meses (porque sí, son solo unos meses, 7 u 8... o ni eso), pues ya hace de toda la velada, una noche redonda.Porque hay amigos, que con mucho o con poco son especiales y ellos, tanto uno como el otro, lo son.
viernes, 8 de enero de 2010
Este año va en serio.
martes, 5 de enero de 2010
Ésta es una minicartadereyes.
Como cada año creo que hoy me toca escribir la carta de reyes que, para variar, ya va muy, muy tarde. Pero en fin, este año no voy a molestaros demasiado así que tampoco incumbe mucho el momento en que escriba la carta porque no voy a pedir absolutamente nada.
Y no lo voy a hacer porque este 2009 me ha dado muchísimas cosas, muchísimas de las que pedí en la pasada carta y muchas otras que ni siquiera las mencioné. Me dio mucha salud, mucha amistad y mucho amor de todos los que quiero.
Me trajisteis momentos de felicidad y algo de tristeza pero que al fin y al cabo, todos tienen una recompensilla y si bien no, aunque no tuve un verano como se debe, mi final de septiembre fue espectacular con mi vuelta a París y mis paseos por Roma. Además, mi principio de noviembre muchos ya pueden envidiarlo!
Mirad, creo que tan solo os voy a pedir una cosa, se que antes dije que no lo haría, pero no es para mi; este año solo pido una beca, pero no una normal y corriente, nono, una señora beca, una que permita abrir puertas, que de un futuro próspero, con la que se consiga una vida que siempre se ha querido y nunca se ha podido tener, en fin, una beca para venir a terminar los estudios aquí, a España, a Barcelona... que ya va siendo hora que el señorito esté a mi lado, hombre! ;)
Eso, un poquito de consideración para el wey.
Así que ya sabéis, antes de finales de febrero, quiero a alguien ocupando mi lado izquierdo de la cama de Molins, por favor.
Y ahora, solo quiero daros las gracias por permitir que este 2009 haya dado salud a todos los míos, que mi hermano haya empezado con buen pie la universidad (esperemos que así siga), que la crisis no haya conseguido cerrar la empresa familiar, que aunque hayan mil peleas en casa, hayan habido mil y una reconciliaciones incluso aquella que os pedí el año pasado, y que parecía imposible, hasta esa, me la habéis dado (no sin algún desperfecto).
Gracias de verdad.
Y...nada más sus majestades; que les vaya bien, que tengan buena noche y todas esas típicas cosas.
Muchos besos.

Clara
lunes, 4 de enero de 2010
Mi pueblo evoluciona.
viernes, 1 de enero de 2010
lunes, 28 de diciembre de 2009
28dediciembrefumfumfum!... ay no!
domingo, 27 de diciembre de 2009
Frases que se hicieron celébres en esta década.
miércoles, 9 de diciembre de 2009
Spanish movie.
sábado, 5 de diciembre de 2009
Os presento a mi nuevo amigo.
martes, 24 de noviembre de 2009
jueves, 12 de noviembre de 2009
"Al parecer parece" que este es el fin de semana.
Pendejeando.
lunes, 9 de noviembre de 2009
Universiteando sobre ruedas.
Todo un espectáculo.
jueves, 5 de noviembre de 2009
Escribiendo desde el hospital.
Tengo hambre, tengo hambre, tengo hambre, mucha hambre y quiero chocolate y patatas fritas y no me dejan comer ni beber nada de nada y me estoy mareando.
La anestesista me ha dicho que hasta las 4 y media largas no entro a quirófano y quiero entrar ya de una vez! Al final me duermen la mitad. A mi eso de la epidural parece que no me afecta.
Parece que después de 10 años, la leyenda de la niña que sobrevivió a la caída de un séptimo piso, aún perdura...
lunes, 2 de noviembre de 2009
Ya ves.
miércoles, 28 de octubre de 2009
Cosas que pasan.
lunes, 26 de octubre de 2009
Noviembre dulce.
domingo, 25 de octubre de 2009
La razón es que no conoce a niños chido.
jueves, 22 de octubre de 2009
martes, 20 de octubre de 2009
Mexicolindollegaamicasaen...
lunes, 12 de octubre de 2009
domingo, 11 de octubre de 2009
A ver que tal se nos da.
Puñetero tiempo mañanero.
sábado, 10 de octubre de 2009
No hay que generalizar.
miércoles, 7 de octubre de 2009
Me jode.
Son las 6:00. Te levantas. Sales al balcón aún con legañas en el careto y el pijama más hortera de tu armario. Aún es de noche y hace un frío de cojones. Decides ponerte una camiseta mediamanga y pantalones largos. Además, coges tu chaquetita-impermeable por si por alguna alineación del cosmos, hoy, decide llover. Porque hace frío, mucho frío a las seis de la mañana. Te vas, coges el tren, metro, llegas a bellvitge. Ya parece que no es tan de noche. Entras a clase. Son las 9:30 y ya has terminado por hoy clases. Empiezan practicas. ¿Y que pasa? Tienes que cambiarte. Irte al cuarto de baño, un lugar de unmetrocuadrado a ponerte el pijama (no, no es el pijama hortera de dormir, es el uniforme de la clínica.) Te lo pones y empiezas a sentir que entre tanto cambio, tanta ropa y tan poco espacio, los calores empiezan a subir. Pero es que sales a la calle y ya a las 10 de la mañna brilla un sol increíble. Ni una nube, ni una pequeña brisa de airecillo otoñal. A primeros de noviembre y con este tiempo. Y claro, llegan las 2 de la tarde, sales de clínica y tienes que hacer todo el proceso, pero al revés. Por si no fuera complicado ya. Y lo haces. Y entonces es cuando te das cuenta que igual no fue tan buena idea lo de la camiseta mediamanga y los pantalones largos de esta mañana.Esto que a primera hora haga un frío de chaqueta y pantalón largo y que a medio día haga un sol veraniego, que quieres que te diga, pos me jode.




